15.3.11

Laia Falcon


Laia Falcón
¡Mañana…!
XVII Ciclo de Lied
Teatro de la Zarzuela
Madrid

Éste es un recital dedicado a la riqueza de colores y a un fascinante mundo de preguntas
y nuevas texturas que serviría de antesala al universo musical del siglo XX: mezcladas
con el estremecedor discurso de Mahler y Strauss, los dos grandes titanes postwagnerianos
elegidos como marco para este programa, encontramos las sensuales
atmósferas simbolistas que fascinaron a Duparc y las poderosas resonancias del último
Romanticismo ruso que vibra en las canciones de Rajmáninov. Nos aguarda así un
conmovedor álbum de pasiones: de nostalgia y lágrimas por lo perdido, pero también
de exultante entusiasmo ante lo que está por llegar y ser cantado.
Una balada que parecerá hablar de nosotros…
En un brillante ejercicio de confección del programa, hay tres ideas que se repiten
con amable insistencia en este recital. Tres pilares poéticos que sintetizan el espíritu
de esta noche y de los compositores aquí convocados: la mirada hacia el mañana, el
peso de la despedida y la reivindicación de las canciones como compañeras de viaje.
La primera de estas tres columnas temáticas —esa orientación hacia el mañana que
tanto destaca en los poemas escogidos— no se enfoca desde una mirada monocorde.
Desde luego, nos encontramos con un futuro contemplado desde la ilusión y la
fuerza que laten en Phidylé de Duparc, Liebst du um Schönheit de Mahler, Vesénniye vódy
de Rajmáninov y, por supuesto, en las tres últimas canciones de la brillante colección
Op. 27 que Strauss compuso para su esposa —nos encanta a todos recordar este
dato— como regalo de bodas. La luminosidad y la rotunda confianza se traducen
entonces en delicados y sublimes episodios de pureza melódica y discreción armónica
(Morgen!, Liebst du um Schönheit) o en grandiosas explosiones donde la voz y el piano
se despliegan en entusiasmo y amplitud (quizás los ejemplos más destacados sean la
sensual Phidylé de Duparc, el tratamiento que Rajmáninov dio al exultante poema de
Tiútchev dedicado al impulso vital de la primavera y, cómo no, Cäcilie de Strauss, esa
maravillosa y apasionada invitación a un futuro compartido).
Pero, como decíamos, ésta no es la única imagen del mañana que se recoge en la
sensible y conmovedora selección de canciones confeccionada por Urmana y Schulze:
como fiel reflejo del espíritu de estos compositores que planeaban el cambio de siglo,
el futuro no es sólo visto con confianza. También es una meta incierta, azotada por la
difícil tensión que existe entre una impaciencia abrasadora (Wo die schönen Trompeten
blasen) y la opuesta sensación de que todavía no es hora, de que aún no ha dado tiempo
de terminar lo que había que hacer antes de cambiar de etapa (Blicke mir nicht in
die Lieder). El mañana incluso es observado con el reproche de la frustración y con el
brutal dolor de lo irremediable: es ése un mañana ya inútil que, como nos cuentan las
desoladoras canciones Das irdische Leben o Kak mne bolno, lamentablemente llega tarde
y sin posibilidad alguna de traer felicidad o sentido a la vida.

Tan completa reflexión sobre las muchas dimensiones del futuro sólo puede construirse
con una similar conciencia de la importancia de la despedida, del peso de lo que
queda atrás. Podemos encontrar una rápida conexión entre esta reflexión temática y
las características del camino estético emprendido por estos compositores, constructores,
como decíamos, de una época de cambio, de un puente de discursos y formas
llamado a revoluciones expresivas de modernidad pero que, por supuesto, partía de
un prolongado y laborioso aprendizaje en la tradición y el pasado. Duparc, que antes
de su enfermedad aún soñaba con un papel de transformaciones al fundar con Saint-
Saëns y Bussine la Sociedad Nacional de Música Moderna, se había formado con César
Franck. Mahler y Strauss, que brillan como los dos grandes sucesores modernistas
de la revolución iniciada por Wagner, se formaron laboriosamente en la escuela anterior
(mucho costó que el entorno de Strauss venciera el recelo a los atrevimientos
wagnerianos) y mantuvieron un permanente contacto con el pasado musical como
directores de orquesta, convivieron en su trabajo con el constante estudio de las
grandes obras del repertorio clásico y romántico. Algo parecido a lo que observamos
en Rajmáninov, reivindicado por tantos contemporáneos como el gran músico del
momento: creador de un poderoso e indiscutible lenguaje personal fraguado en figuras
como Chaikovski y Rimski-Kórsakov, jamás de separó de una prodigiosa técnica
pianística que se remontaba a Liszt y que se desplegaba en las grandes obras para
teclado desde el Barroco hasta el Romanticismo tardío.
La importancia temática del recuerdo cobra una dimensión especialmente conmovedora
en estos compositores si además nos acercamos a sus propias biografías. Como
las de todos nosotros, sus vidas contaron con ejemplos de dolorosas despedidas, de
irremplazables pérdidas de amores y amigos. Pero estos cuatro artistas coincidieron
también en otro tipo de radical separación, al asistir, en una u otra dimensión, al fin
de sus mundos tal y como los habían conocido: la enfermedad iría cercando a Duparc
en una cruel persecución que lo alejaría progresivamente del arte, arrancándole sus
posibilidades de expresión primero como músico y luego como pintor; Mahler sufriría
el acecho del aislamiento y el rechazo social e institucional, y la imposibilidad, por lo
tanto, de desarrollar su oficio como hubiese querido; Rajmáninov, nacido en una familia
noble al servicio de los zares desde hacía siglos, acabaría sus días al otro lado del océano,
tratando de rodearse de todo lo que le recordara a una Rusia que ya no existía, y el
aplaudido Strauss sufrió la tortura de la contradicción y el secreto en un sistema infernal
que lo ensalzaba y acosaba a partes iguales, aceptando medallas y cargos del Reich
a la vez que trataba de librar a los suyos del campo de concentración. Es estremecedor
retornar entonces a sus canciones y observar cómo antes habían hablado del pasado y las
despedidas estos artistas: la fuerza con que Rajmáninov retrata ese alma que se aferra al
recuerdo de un amor pasado en Dissonans, el lirismo y tristeza con que Mahler asume el
espíritu de Rückert en Ich atmet’ einen linden Duft, Ich bin der Welt abhanden gekommen o Um
Mitternacht, la gravedad con que Strauss da aliento al poema de Henkel Ruhe, meine Seele!,
tratando de calmar a un alma azotada por «tiempos [que] han traído miseria a cerebro
y corazón»… y nos conmovemos ante la extraordinaria empatía con que habían reflexionado
sobre la pérdida y la soledad, entendiendo quizás por qué varias de estas obras
coinciden en otro territorio común: el explícito reconocimiento de la importancia que
tiene para el ser humano poder acompañarse de las canciones.
Las canciones. Esas piezas preciosas confeccionadas a partir de palabras y sonidos
acertados con los que salvar un instante de expresión y reflexión, de especial mirada
hacia uno mismo y el alrededor: esa reparadora «balada que parecerá hablar de nosotros
» con la que se consuela el poema de Jean Lahor al que Duparc pone música en
Chanson triste; ese reino sereno de descanso y paz de quien vive «a solas en [su] cielo,
en [su] amor y [su] canción» que Mahler tan bien parece comprender en el poema
de Rückert Ich bine der Welt abhanden gekommen; esa canción que, en la música de
Rajmáninov y los versos de Glafira Galina, la autora de Kak mne bolno, abrasa el alma
recordando lo perdido; esas canciones custodiadas como tesoros aún por proteger
(Blicke mir nicht in die Lieder, también de Rückert y Mahler), y que sólo podrán ser
compartidas cuando hayan crecido lo suficiente…
Una orquesta dentro del piano y treinta almas en una voz
Para autores como éstos, que tanto amor profesaron por el género de la canción, hay
un requisito interpretativo que resulta esencial: el programa escogido por Urmana
y Schulze precisa excelencia técnica, elegancia expresiva, dominio de lo sutil y gran
fortaleza instrumental; pero además, y de forma sobresaliente, exige que cantante
y pianista sean expertos en la maestría del color. En veladas como ésta solemos
recordar que, aunque la riqueza de colores es uno de los principales retos de todo
intérprete —sea cual sea el instrumento—, parece que exige más de los dos que se
reúnen en este tipo de recital: aunque la voz es el instrumento que más ligado nace
a una personalidad y una corporeidad únicas e irrepetibles, también es, sin embargo,
al que más se le pide que se transforme en distintos personajes —cada uno con su
edad, su origen, su cuerpo… ¡su voz!— y el piano se reconoce como muy completo
y autosuficiente pero, a su vez, asume una capacidad de extraordinaria flexibilidad
cuando se le exige que pase de las cualidades tímbricas de cualquiera de los solistas
de la orquesta a transformarse en la unión sinfónica de todos ellos a la vez.
Además el recital liederístico es un formato que, como sucede con el presente programa,
puede invitar a un mayor y más complejo juego de contrastes. Cuánta maestría
es necesaria para, en unas dos horas de música, encontrar el color de emociones
tan dispares como la incertidumbre, la burla, la soledad o el entusiasmo, trayéndonos
nada menos que la voz —probablemente uno de los rasgos más distintivos— de
personajes muy, muy diferentes: narradores y confidentes, guerreros y doncellas,
madres y niños, diosas y abejas. El canto de personajes que, entusiasmados, dedican
versos de amor con toda su fuerza, como para que lo sepa el mundo entero…, pero
también el pensamiento de aquellos otros a los que espiamos mientras piensan para
sí, tejiendo unos secretos que jamás pronunciarían en voz alta. Y no nos referimos
sólo a la considerable paleta de emociones y personajes que habría entre las distintas
obras que componen esta colección, como, por ejemplo, pueda ser la distancia entre
la honda y solitaria reflexión de Um Mitternacht, el espíritu exultante de Cäcilie o la
sensual melancolía de Chanson triste. Nos referimos también a las importantes diferencias
de temperamento y color que habitan en una misma canción, bien porque
el poema transita entre distintos estados de ánimo, bien porque el texto implica
el desdoblamiento del solista en varios personajes, recurso tan frecuentado por el
espíritu de los poemas populares que Von Armin y Brentano recogieron y retocaron
en la colección Des Knaben Wunderhorn, uno de los grandes tesoros de inspiración para
la obra camerística y sinfónica de Mahler.

Tal riqueza sólo se explica al recordar que estos cuatro compositores fueron grandes
admiradores la voz y que, en importantes casos, demostraron ser expertos conoce-
dores de sus posibilidades y necesidades. Aprendieron en la música y en la vida de
amores y amigos cantantes, como la joven Johanna Richter que inspiró los Lieder eines
fahrenden Gesellen de Mahler, el bajo Feodor Chaliapin, uno de los mejores amigos y
más importantes influencias musicales de Rajmáninov, o la soprano Pauline de Ahna,
compañera y musa de Strauss durante cincuenta y cinco años de matrimonio. Se
nutrieron de los cantos populares y religiosos de sus tierras como uno de los materiales
esenciales para su producción. Dirigieron ópera (el más brillante, Mahler, que,
después de un copioso periplo por distintos teatros europeos, sería el director de las
óperas de Praga, Budapest, Hamburgo y Viena) y consagraron gran parte de su esfuerzo
compositivo a importantes formas musicales construidas en torno a la voz: más
de la mitad de la producción truncada por la enfermedad de Duparc está compuesta
por mélodies, piezas corales e incluso una ópera por terminar; las canciones de Mahler
pasan del recital a la sinfonía como quien pertenece a dos familias; Rajmáninov
compone ópera e incluye la voz en importantes piezas sinfónicas; Strauss pasaría a la
Historia como el gran exponente de la ópera postwagneriana.
Y si de semejante pasión y conocimiento de la voz se desprende en sus canciones
tan prodigiosa riqueza de matices y niveles expresivos, debemos destacar también la
paleta de colores y texturas que, como grandes enamorados de la orquesta, imaginaban
para el piano. Prácticamente todas las obras de este programa también fueron
plasmadas por sus compositores en otra dimensión instrumental (camerística o sinfónica),
bien desde sus planes iniciales bien en orquestaciones posteriores: nos resulta
fácil entonces entender el juego preciso de densidades y niveles tímbricos que estos
artistas tenían en mente para lo que esta noche escucharemos de la interpretación
de Schulze: cuándo el piano nos trae el brillo de los metales (Wo die schönen Trompeten
blasen), cuándo juega con la percusión (Trost im Unglück), cuándo nos envuelve con
un mar de cuerdas (Cäcilie), o cuándo nos transporta (Morgen!) con el lirismo de un
violín solitario que mira hacia el mañana…






























Recital V
XVII Ciclo de Lied
8 de Marzo de 2011
11
TEMPORADA
10
Coproducido por
Recital V
Serie: «Nudos»
Violeta Urmana, soprano
Jan Philip Schulze, piano
Martes, 8 de Marzo de 2011, a las 20.00 horas
Recital V
XVII Ciclo de Lied
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Edición del programa: Teatro de La Zarzuela
Coordinación editorial y gráfica: Víctor Pagán
Coordinación de textos: Gerardo Fernández San Emeterio
Diseño gráfico, maquetación y fotografía: Argonauta Diseño
Impresión: Imprenta Nacional del Boletín Oficial del Estado
D.L: M-9067-2011
Nipo: 556-11-014-1
Miembro de:
PROGRAMA
Primera Parte Segunda Parte
Gustav Mahler
(1860-1911)
Des Knaben Wunderhorn
(Selección)
Des Antonius von Padua Fischpredigt
Das irdische Leben
Wo die schönen Trompeten blasen
Trost im Unglück
Scheiden und Meiden
Rückert-Lieder
Ich atmet’ einen linden Duft!
Liebst Du um Schönheit
Blicke mir nicht in die Lieder
Ich bin der Welt abhanden gekommen
Um Mitternacht
Henri Duparc
(1848-1933)
Phidylé
Chanson triste
Serguéi Rajmáninov
(1873-1943)
Kak mne bolno, op. 21, n.º 12
Dissonans, op. 34, n.º 13
Zdes joroshó, op. 21, n.º 7
Vesénniye vódy, op. 14, n.º 11
Richard Strauss
(1864-1949)
Vier Lied, op. 27
Ruhe, meine Seele
Heimliche Aufforderung
Morgen!
Cäcilie
Se ruega no aplaudir hasta el final de cada bloque


Recital V
XVII Ciclo de Lied
Recital V
10
XVII Ciclo de Lied Recital V
Primera Parte
Gustav Mahler
Des Knaben Wunderhorn
Des Antonius von Padua
Fischpredigt
Antonius zur Predigt
Die Kirche find’t ledig.
Er geht zu den Flüssen
Und predigt den Fischen;
Sie schlag’n mit den Schwänzen,
Im Sonnenschein glänzen.
Die Karpfen mit Rogen
Sind all’ hierher zogen,
Hab’n d’Mäuler aufrissen,
Sich Zuhörens beflissen;
Kein Predigt niemalen
Den Karpfen so g’fallen.
Spitzgoschete Hechte,
Die immerzu fechten,
Sind eilend herschwommen,
Zu hören den Frommen;
Kein Predigt niemalen
Den Hechten so g’fallen.
Auch jene Phantasten,
Die immerzu fasten;
Die Stockfisch ich meine,
Zur Predigt erscheinen;
Kein Predigt niemalen
Den Stockfisch so g’fallen.
Gut Aalen und Hausen,
Die Vornehme schmausen,
Die selbst sich bequemen,
Die Predigt vernehmen:
Kein Predigt niemalen
Den Aalen so g’fallen.
Auch Krebse, Schildkroten,
Sonst langsame Boten,
El cuerno mágico del muchacho
El sermón a los peces de
Antonio de Padua
Al dar su sermón, Antonio
encuentra la iglesia vacía.
Se va hacia el río
y predica a los peces;
sus colas agitan
y relucen con el sol.
Las carpas con sus huevas
todas han acudido,
sus bocas bien abiertas,
ávidas de escuchar.
Jamás sermón alguno
gustó tanto a las carpas.
Los lucios de boca afilada,
eternos luchadores,
han llegado nadando a toda prisa
para escuchar al santo.
Jamás sermón alguno
gustó tanto a los lucios.
También esos soñadores
que siempre hacen ayuno
—hablo del bacalao—
se presentaron al sermón;
jamás sermón alguno
gustó tanto a los bacalaos.
Anguilas y esturiones,
manjares de los ricos,
se han dignado asimismo
a escuchar el sermón:
jamás sermón alguno
gustó tanto a las anguilas.
También cangrejos y tortugas,
de suyo lentos mensajeros,
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XVII Ciclo de Lied
Recital V
Steigen eilig vom Grund,
Zu hören diesen Mund:
Kein Predigt niemalen
Den Krebsen so g’fallen.
Fisch große, Fisch kleine,
Vornehm und gemeine,
Erheben die Köpfe
Wie verständge Geschöpfe:
Auf Gottes Begehren
Die Predigt anhören.
Die Predigt geendet,
Ein jeder sich wendet,
Die Hechte bleiben Diebe,
Die Aale viel lieben.
Die Predigt hat g’fallen,
Sie bleiben wie alle.
Die Krebs gehn zurücke,
Die Stockfisch bleiben dicke,
Die Karpfen viel fressen,
Die Predigt vergessen.
Die Predigt hat g’fallen,
Sie bleiben wie alle.
salen veloces del fondo
para escuchar su voz.
Jamás sermón alguno
gustó tanto a los cangrejos.
Peces grandes, pequeños,
distinguidos, vulgares,
levantan sus cabezas
como criaturas sensibles:
es la voluntad de Dios
que escuchen el sermón.
Terminado el sermón,
todos dan media vuelta;
los lucios, a robar,
las anguilar, a amar.
El sermón les gustó:
en nada los cambió.
Marcha atrás los cangrejos,
el bacalao, carnoso,
muy glotonas las carpas.
¡El sermón olvidado!
El sermón les gustó:
en nada los cambió.
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XVII Ciclo de Lied Recital V
Das irdische Leben
«Mutter, ach Mutter! es hungert mich,
Gib mir Brot, sonst sterbe ich.»
«Warte nur, mein liebes Kind,
Morgen wollen wir ernten geschwind.»
Und als das Korn geerntet war,
Rief das Kind noch immerdar:
«Mutter, ach Mutter! es hungert mich,
Gib mir Brot, sonst sterbe ich.»
«Warte nur, mein liebes Kind,
Morgen wollen wir dreschen geschwind.»
Und als das Korn gedroschen war,
Rief das Kind noch immerdar:
«Mutter, ach Mutter! es hungert mich,
Gib mir Brot, sonst sterbe ich.»
«Warte nur, mein liebes Kind,
Morgen wollen wir backen geschwind.»
Und als das Brot gebacken war,
Lag das Kind auf der Totenbahr.
La vida terrenal
«¡Madre, oh madre! Tengo hambre,
dame pan, o si no moriré.»
«Espera un poco, mi niño querido,
mañana aprisa haremos la siega.»
Y cuando el trigo estuvo segado,
el niño siguió gritando:
«¡Madre, oh madre! Tengo hambre,
dame pan, o si no moriré.»
«Espera un poco, mi niño querido,
mañana aprisa haremos la trilla.»
Y cuando el trigo estuvo trillado,
el niño siguió gritando:
«¡madre, oh madre! Tengo hambre,
dame pan, o si no moriré.»
«Espera un poco, mi niño querido,
mañana aprisa coceremos el pan.»
Y cuando el pan estuvo cocido,
el niño yacía en su ataúd.
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XVII Ciclo de Lied
Recital V
Wo die schönen Trompeten blasen
Wer ist denn draußen und wer klopfet an,
Der mich so leise, so leise wecken kann?
Das ist der Herzallerliebste dein,
Steh auf und laß mich zu dir ein!
Was soll ich hier nun länger stehn?
Ich seh die Morgenröt aufgehn,
Die Morgenröt, zwei helle Stern,
Bei meinem Schatz, da wär ich gern,
Bei meiner Herzallerliebsten!
Das Mädchen stand auf und ließ ihn ein;
Sie heißt ihn auch wilkommen sein.
Willkommen, lieber Knabe mein,
So lang hast du gestanden!
Sie reicht ihm auch die schneeweiße Hand.
Von ferne sang die Nachtigall
Das Mädchen fing zu weinen an.
Ach weine nicht, du Liebste mein,
Aufs Jahr sollst du mein eigen sein.
Mein Eigen sollst du werden gewiß,
Wie’s keine sonst auf Erden ist.
O Lieb auf grüner Erden.
Ich zieh in Krieg auf grüner Heid,
Die grüne Heide, die ist so weit.
Allwo dort die schönen Trompeten blasen,
Da ist mein Haus,
Mein Haus von grünem Rasen.
Donde tocan las hermosas trompetas
¿Quién está fuera, y quién llama a la puerta,
que tan dulcemente me despierta?
«¡Es tu chico adorado,
levanta y déjame entrar!
¿Por qué he de seguir aquí de pie?
Veo el rojicle despuntar,
el rojicle, dos estrellas brillantes,
¡con gusto estaría con mi amada,
con mi chica adorada!»
La muchacha se despertó y lo dejó pasar;
también le dio la bienvenida.
«Bienvenido, mi niño querido,
¡has esperado tanto tiempo!»
Le acercó su mano blanca como la nieve.
A lo lejos cantaba el ruiseñor;
la muchacha empezó a llorar.
«¡Oh, no llores, amada mía!
Un año más y serás mía.
Serás mía como el sol que nos alumbra,
como nadie lo es en esta tierra.
¡Oh, amor en la tierra verde!
Voy a la guerra por la verde pradera,
la verde pradera, ¡cuán vasta es!
¡Allí donde tocan las hermosas trompetas,
allí está mi casa,
mi casa de hierba verde!»
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XVII Ciclo de Lied Recital V
Trost im Unglück
Husar:
Wohlan! Die Zeit ist kommen!
Mein Pferd, das muß gesattelt sein!
Ich hab’ mir’s vorgenommen,
Geritten muß es sein!
Geh’ du nur hin!
Ich hab’ mein Teil!
Ich lieb’ dich nur aus Narretei!
Ohn’ dich kann ich wohl leben, ja leben!
Ohn’ dich kann ich wohl sein!
So setz’ ich mich auf’s Pferdchen,
Und trink’ ein Gläschen kühlen Wein,
Und schwör’s bei meinem Bärtchen,
Dir ewig treu zu sein!
Mädchen:
Du glaubst, du bist der Schönste
Wohl auf der ganzen weiten Welt,
Und auch der Angenehmste!
Ist aber weit, weit gefehlt!
In meines Vaters Garten
Wächst eine Blume drin:
So lang’ will ich noch warten,
Bis die noch größer ist.
Und geh’ du nur hin!
Ich hab’ mein Teil!
Ich lieb’ dich nur aus Narretei!
Ohn’ dich kann ich wohl leben,
Ohn’ dich kann ich wohl sein!
Beide:
Du denkst, ich werd’ dich nehmen!
Das hab’ ich lang’ noch nicht im Sinn!
Ich muß mich deiner schämen,
wenn ich in Gesellschaft bin!
Consuelo en la desgracia
Húsar:
¡Vamos! ¡Ha llegado la hora!
Mi caballo, ¡debe ser ensillado!
Lo he decidido,
¡me iré cabalgando!
¡Márchate ya!
¡Tengo lo que quería!
¡Mi amor por ti no es más que tontería!
¡Sin ti puedo vivir muy bien, sí, vivir!
¡Sin ti puedo estar muy bien!
Así que me monto en mi caballo
y bebo un vaso de vino fresco,
y juro por mi barba
que te seré fiel eternamente.
Doncella:
Crees ser el más guapo
de todo el ancho mundo,
¡y también el más agradable!
Pero, ¡qué equivocado estás!
En el jardín de mi padre
crece una flor:
quiero seguir esperando
hasta que sea aún más grande.
¡Y márchate ya!
¡Tengo lo que quería!
¡Mi amor por ti no es más que tontería!
¡Sin ti puedo vivir muy bien,
sin ti puedo estar muy bien!
Ambos:
¿Crees que voy a cortejarte?
¡Hace tiempo que ni se me pasa por la cabeza!
¡Me avergüenzo de ti
cuando estoy en sociedad!
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XVII Ciclo de Lied
Recital V
Scheiden und Meiden
Es ritten drei Reiter zum Tor hinaus,
Ade!
Feinsliebchen schaute zum Fenster hinaus,
Ade!
Und wenn es denn soll geschieden sein,
So reich mir dein goldenes Ringelein.
Ade! Ade! Ade!
Ja scheiden und meiden tut weh.
Es scheidet das Kind wohl in der Wiegen,
Ade!
Wenn werd ich mein Schätzel wohl kriegen?
Ade!
Und ist es nicht morgen, ach, wär es doch heut,
Es macht uns allbeiden gar große Freud.
Ade! Ade! Ade!
Ja scheiden und meiden tut weh!
Partir y separarse
Tres caballeros salieron por la puerta,
¡Adiós!
Una hermosa muchacha miraba por la ventana,
¡Adiós!
Y si hemos de separarnos,
dame tu anillo de oro.
¡Adiós! ¡Adiós! ¡Adiós!
¡Cuánto duele partir y separarse!
Te separas del niño que está en la cuna,
¡Adiós!
¿Cuándo volveré a tener a mi amorcito?
¡Adiós!
Y no es mañana, ay, si fuera hoy,
qué gran felicidad nos daría a los dos.
¡Adiós! ¡Adiós! ¡Adiós!
¡Cuánto duele partir y separarse!
Traducciones de Luis Gago
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XVII Ciclo de Lied Recital V
Rückert-Lieder
Textos de Friedrich Rückert (1788-1866)
Ich atmet’ einen linden Duft!
Ich atmet’ einen linden Duft!
Im Zimmer stand
Ein Zweig der Linde,
Ein Angebinde
Von lieber Hand.
Wie lieblich war der Lindenduft!
Wie lieblich ist der Lindenduft!
Das Lindenreis
Brachst du gelinde!
Ich atme leis
Im Duft der Linde
Der Liebe linden Duft.
Canciones sobre textos
de Rückert
¡Respiré una suave fragancia!
¡Respiré una suave fragancia!
En la habitación había
una ramita de tilo,
un regalo
de una mano amada.
¡Qué deliciosa era la fragancia del tilo!
¡Qué deliciosa es la fragancia del tilo!
¡Suavemente quebraste
la rama del tilo!
Aspiré quedamente
la fragancia del tilo,
la suave fragancia del amor.
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XVII Ciclo de Lied
Recital V
Liebst du um Schönheit
Liebst du um Schöheit,
O nicht mich liebe!
Liebe die Sonne,
Sie trägt ein gold’nes Haar!
Liebst du um Jugend,
O nicht mich liebe!
Liebe den Frühling,
Der jung ist jedes Jahr!
Liebst du um Schätze,
O nicht mich liebe!
Liebe die Meerfrau,
Sie hat viel Perlen klar!
Liebst du um Liebe,
O ja, mich liebe!!
Liebe mich immer,
Dich lieb’ ich immerdar.
Si amas la belleza
Si amas por la belleza,
¡oh, no me ames!
Ama al Sol:
él tiene cabellos dorados.
Si amas por la juventud,
¡oh, no me ames!
Ama a la primavera:
¡ella es joven año tras año!
Si amas por las riquezas,
¡oh, no me ames!
Ama a la sirena:
¡ella tiene muchas perlas brillantes!
Si amas por amor,
entonces, sí, ¡ámame!
Ámame siempre,
¡yo te amaré eternamente!
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XVII Ciclo de Lied Recital V
Ich bin der Welt abhanden gekommen
Ich bin der Welt abhanden gekommen,
Mit der ich sonst viele Zeit verdorben,
Sie hat so lange nichts von mir vernommen,
Sie mag wohl glauben, ich sei gestorben!
Es ist mir auch gar nichts daran gelegen,
Ob sie mich für gestorben hält,
Ich kann auch gar nichts sagen dagegen,
Denn wirklich bin ich gestorben der Welt.
Ich bin gestorben dem Weltgetümmel,
Und ruh’ in einem stillen Gebiet.
Ich leb’ allein in meinem Himmel,
In meinem Lieben, in meinem Lied!
Me he retirado del mundo
Me he retirado del mundo,
en el que he malgastado mucho tiempo,
hace tanto que no sabe de mí
que bien puede pensar que estoy muerto.
Además, nada me importa
si me da por muerto;
nada puedo tampoco decir en contra,
porque realmente he muerto para el mundo.
He muerto para el bullicio del mundo,
y reposo en un lugar sereno.
¡Vivo solo en mi cielo,
en mi amor, en mi canción!
Blicke mir nicht in die Lieder
Blicke mir nicht in die Lieder!
Meine Augen schlag’ ich nieder,
Wie ertappt auf böser Tat.
Selber darf ich nicht getrauen,
Ihrem Wachsen zuzuschauen.
Deine Neugier ist Verrat!
Bienen, wenn sie Zellen bauen,
Lassen auch nicht zu sich schauen,
Schauen selbst auch nicht zu.
Wenn die reichen Honigwaben
Sie zu Tag gefördert haben,
Dann vor allen nasche du!
No me mires en mis canciones
¡No me mires en mis canciones!
Bajo la vista,
como pillado en una falta.
Ni yo mismo me atrevo
a observar cómo crecen.
¡Tu curiosidad es una traición!
Las abejas, cuando construyen sus celdillas,
tampoco dejan que las miren:
ni siquiera ellas lo hacen.
Cuando hayan sacado
los ricos panales a la luz del día,
¡entonces pruébalos antes que nadie!
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XVII Ciclo de Lied
Recital V
Um Mitternacht
Um Mitternacht
Hab’ ich gewacht
Und aufgeblickt zum Himmel;
Kein Stern vom Sterngewimmel
Hat mir gelacht
Um Mitternacht.
Um Mitternacht
Hab’ ich gedacht
Hinaus in dunkle Schranken.
Es hat kein Lichtgedanken
Mir Trost gebracht
Um Mitternacht.
Um Mitternacht
Nahm ich in acht
Die Schläge meines Herzens;
Ein einz’ger Puls des Schmerzens
War angefacht
Um Mitternacht.
Um Mitternacht
Kämpft’ ich die Schlacht,
O Menschheit, deiner Leiden;
Nicht konnt’ ich sie entscheiden
Mit meiner Macht
Um Mitternacht.
Um Mitternacht
Hab’ ich die Macht
In deine Hand gegeben!
Herr! über Tod und Leben
Du hälst die Wacht
Um Mitternacht!
A medianoche
A medianoche
me desperté
y miré hacia el cielo;
ni una estrella del firmamento
me sonrió
a medianoche.
A medianoche
mis pensamientos traspasaron
oscuras barreras.
Ningún pensamiento luminoso
me aportó consuelo
a medianoche
A medianoche
presté atención
a los latidos de mi corazón;
un solitario pulso de dolor
había brotado
a medianoche.
A medianoche
libré la batalla,
oh humanidad, de tu sufrimiento;
no pude decidirla
con mi fuerza
a medianoche.
A medianoche
he puesto mi fuerza
en tus manos.
¡Señor! ¡Sobre la muerte y sobre la vida
tú siempre velas
a medianoche!
Traducciones de Luis Gago
20
XVII Ciclo de Lied Recital V
Segunda Parte
Henri Duparc
Phidylé
Texto de Leconte de Lisle (1818-1894)
L’herbe est molle au sommeil sous
les frais peupliers,
Aux pentes des sources moussues
Qui dans les prés en fleurs germant par mille issues
Se perdent sous les noirs halliers.
Repose, ô Phidylé.
Midi sur les feuillages
Rayonne, et t’invite au sommeil.
Par le trèfle et le thym, seules, un plein soleil
Chantent les abeilles volages;
Un chaud parfum circule au détour des sentiers,
La rouge fleur des blés s’incline,
Et les oiseaux, rasant de l’aile la colline,
Cherchent l’ombre des églantiers.
Repose, ô Phidylé.
Repose, ô Phidylé.
Mais quand l’Astre incliné sur
sa courbe éclatante,
Verra ses ardeurs s’epaiser,
Que ton plus beau sourire et ton meilleur baiser
Me récompensent de l’attente!
Phidylé
La hierba está mullida para dormir bajos
los álamos frescos,
en las pendientes de las fuentes musgosas
que, en los prados floridos a miles brotadas,
se pierden bajo las negras zarzas.
Reposa, oh, Phidylé.
El mediodía sobre la hojarasca
brilla invitándote al sueño.
Por el trébol y el tomillo, solas, a pleno sol,
cantan las volubles abejas;
un cálido perfume circula por los senderos,
la roja flor del trigo se inclina,
y los pájaros, con su ala rasando la colina,
buscan la sombra de los escaramujos.
Reposa, oh, Phidylé.
Reposa, oh, Phidylé.
Pero cuando el astro inclinado sobre
su brillante curva,
vea sus ardores apaciguarse,
¡que tu más hermosa sonrisa y tu mejor beso
me recompensen de la espera!
Traducción de Joaquina Suárez
21
XVII Ciclo de Lied
Recital V
Chanson triste
Texto de Henri Cazalis bajo el seudónimo
de Jean Lahor (1840-1909)
Dans ton coeur dort un clair de lune,
Un doux clair de lune d’été,
Et pour fuir la vie importune,
Je me noierai dans ta clarté.
J’oublierai les douleurs passées,
Mon amour, quand tu berceras
Mon triste coeur et mes pensées
Dans le calme aimant de tes bras.
Tu prendras ma tête malade,
Oh! quelquefois, sur tes genoux,
Et lui diras une ballade
Qui semblera parler de nous;
Et dans tes yeux pleins de tristesse,
Dans tes yeux alors je boirai
Tant de baisers et de tendresses
Que peut-être je guérirai.
Canción triste
En tu corazón duerme un claro de luna,
un dulce claro de luna de estío,
y, por huir de la vida molesta,
me ahogaré en tu claridad.
Olvidaré los dolores pasados,
amor mío, cuando acunes
mi corazón triste y mis pensamientos
en la amante calma de tus brazos.
Cogerás mi cabeza enferma,
¡ay!, alguna vez en tu regazo
y le recitarás una balada
que parecerá hablar de nosotros.
Y en tus ojos, rebosantes de tristeza,
en tus ojos beberé entonces
tantos besos y ternuras
que sane tal vez.
Traducción de Enrique Martínez Miura
22
XVII Ciclo de Lied Recital V
Serguéi Rajmáninov
Kak mne bolno
Qué grande es mi dolor
Texto de Glafira Adólfovna Galina, condesa Einerling (h 1870-1942)
¡Qué grande es mi dolor y qué grandes mis ganas de vivir…,
qué fresca y fragante la primavera!
¡No! No soy capaz de matar mi corazón
en esta noche azul, insomne.
Ojalá mi vejez llegara pronto,
ojalá la escarcha brillara ya en mis rizados cabellos,
para que el ruiseñor dejara de cantarme,
para que el bosque dejara de susurrarme,
para que la canción no reventara en mi alma
a través de las lilas hacia la ancha lejanía,
para que en este silencio dejara de existir
ese algo que tanto me apena.
Dissonans
Disonancia
Texto de Yákov Petróvich Polonski (1819-1898)
Por voluntad del destino me he separado de ti:
¡que mi belleza pase a ser de otro!
De sus abrazos, del calor sofocante de la noche
huyo lejos en las alas de los sueños.
Contemplo de nuevo nuestro jardín, viejo y abandonado;
reflejado en el estanque, el Sol se apaga en el ocaso.
Las flores de los tilos perfuman el frescor de la alameda,
más allá del estanque, en algún lugar del bosque, gorjea un ruiseñor.
He abierto la puerta de cristal. Tiemblo.
De las tinieblas vuelvo la mirada a la misteriosa oscuridad.
23
XVII Ciclo de Lied
Recital V
¡Chist! Cruje allí una rama…, ¿son esos tus pasos?
Un pájaro bate sus alas…, ¿eres tú quien lo ahuyenta?
Escucho con atención, espero con ansia,
acudo en silencio al susurro de tus pasos,
ahora la pasión hiela mis miembros, ahora el miedo…
Amado mío, ¿eres tú quien coge mi mano?
Tú eres quien con tanto cuidado me abraza,
éste es tu beso, un beso sin fuego.
Con dolor en tu corazón palpitante, con agitación en la sangre
no te atreves a entregarte a las locuras del amor,
y yo, siguiendo tus nobles palabras,
no me atrevo a rendir mi voluntad a su querencia,
y tiemblo, y musito a tu oído: ¡Amado mío!
¡Que él sea el dueño de mi humilde belleza!
De sus abrazos, del calor sofocante de la noche,
de nuevo huyo volando en las alas de los sueños
a este jardín, a esta oscuridad, a este mismo banco
donde mi alma llamó tu atención por primera vez…
Mi alma se funde con tu alma,
¡que él sea el dueño de mi humilde belleza!
24
XVII Ciclo de Lied Recital V
Vesénniye vódy
Aguas de la primavera
Texto de Fiódor Ivánovich Tiútchev (1803-1873)
La nieve aún cubre de blanco los campos,
pero la primavera hace sonar ya las aguas.
Corren y despiertan a la orilla somnolienta,
corren y brillan y proclaman la noticia.
Proclaman la noticia a los cuatro vientos:
«¡Llega la primavera, llega la primavera!
Somos los mensajeros de la joven primavera,
ella nos envía por delante.
¡Llega la primavera, llega la primavera!»
Y los días de mayo, cálidos y silenciosos,
se agolpan tras ella alegremente
en un corro luminoso y colorido.
Traducciones de César González Martín
Zdes joroshó
Aquí se está bien
Texto de Glafira Adólfovna Galina, condesa Einerling (h 1870-1942)
Aquí se está bien… Mira, a lo lejos
el río arde en llamas;
las praderas se extienden como una alfombra multicolor,
las nubes son blancas.
Aquí no hay nadie… Aquí todo es silencio…
Aquí sólo estamos Dios y yo,
las flores y un viejo pino,
¡y tú también, mi dulce sueño!
25
XVII Ciclo de Lied
Richard Strauss
Vier Lieder
Ruhe, meine Seele
Texto de Karl Friedrich Henckell (1864-1929)
Nicht ein Lüftchen regt sich leise,
Sanft entschlummert ruht er Hain;
Durch der Blätter dunkle Hülle
Stiehlt sich lichter Sonnenschein.
Ruhe, ruhe, meine Seele,
Deine Stürme gingen wild,
Hast getobt und hast gezittert,
Wie die Brandung, wenn sie schwillt.
Diese Zeiten sind gewaltig,
Bringen Herz und Hirn in Not –
Ruhe, ruhe, meine Seele,
Und vergiss, was dich bedroht!
Cuatro canciones
Descansa, alma mía
No se mueve una brizna de aire,
la arboleda se adormece dulcemente y reposa;
a través del oscuro velo de las hojas
penetran a hurtadillas los pálidos rayos de sol.
Descansa, descansa, alma mía,
viviste tempestades atroces,
has bramado, te has estremecido,
como los azotes del oleaje.
Estos tiempos son impetuosos,
desasosiegan el corazón y la mente.
Descansa, descansa, alma mía,
y olvida aquello que te amenaza.
Traducción de Luis Gago
Recital V
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XVII Ciclo de Lied Recital V
Heimliche Aufforderung
Texto de John Henry Mackay (1864-1933)
Auf, hebe die funkelnde Schale empor zum Mund,
Und trinke beim Freudenmahle dein Herz gesund.
Und wenn du sie hebst, so winke mir heimlich zu.
Dann lächle ich und dann trinke ich still wie du…
Und still gleich mir betrachte um uns das Heer
Der trunknen Schwätzer- verachte
sie nicht zu sehr.
Nein, hebe die blinkende Schale, gefüllt mit Wein,
Und lass beim lärmenden Mahle
sie glücklich sein
Doch hast du das Mahl genossen,
den Durst gestillt,
Dann verlasse der lauten Genossen
festfreudiges Bild,
Und wandle hinaus in den Garten zum Rosenstrauch,
Dort will ich dich dann erwarten nach altem Braucht,
Und will an die Brust dir sinken , eh du’s gehofft,
Und deine Küsse trinken, wie ehmals oft,
Und flechten in deine Haare der Rosen Pracht.
O komm, du wunderbare, ersehnte Nacht!
Secreta invitación
Vamos, alza la copa reluciente hasta los labios,
y bebe en este alegre convite para sanar tu corazón.
y cuando la alces, hazme secretamente una señal…
Entonces sonreiré y beberé en silencio contigo…
Y en silencio mira a esta muchedumbre
de borrachos charlatanes, sin prestarles
mucha atención.
No, alza la copa refulgente, llena de vino,
y déjales que sean felices en este
bullicioso festín,
pero cuando ya hayas gozado del banquete,
saciada la sed,
abandona la imagen festiva
de los ruidosos camaradas,
y vete por el jardín, hacia la rosaleda:
allí te esperaré según la vieja costumbre.
Y me abrazaré a tu pecho antes de lo que esperas,
y apuraré tus besos como tantas veces hice,
y trenzaré el esplendor de las rosas en tu pelo.
¡Oh, ven, maravillosa y anhelada noche!
Traducción de Ruth Zauner
Morgen!
Texto de John Henry Mackay (1864-1933)
Und morgen wird die Sonne wieder scheinen,
Und auf dem Wege, den ich gehen werde,
Wird uns, die Glücklichen, sie wieder einen
Inmitten dieser sonnenatmenden Erde…
Und zu dem Strand, dem weiten, wogenblauen,
Werden wir still und langsam niedersteigen.
Stumm werden wir uns in die Augen schauen,
Und auf uns sinkt des Glückes stummes
Schweigen…
¡Mañana!
Y mañana el sol volverá a brillar;
y por la senda que recorreré
nos unirá de nuevo, dichosos,
en medio de esta tierra transida de sol…
Y hacia la vasta playa de olas azules
descenderemos lenta y silenciosamente;
mudos nos miraremos a los ojos
y el silencio de la dicha se apoderará
de nosotros…
Traducción de Luis Gago
27
XVII Ciclo de Lied
Recital V
Cäcilie
Texto de Heinrich Hart (1855-1906)
Wenn du es wüßtest,
Was träumen heißt von brennenden Küssen,
Von Wandern und Ruhen mit der geliebten,
Aug’in Auge,
Und kosend und plaudernd,
Wenn du es wüßtest
Du neigtest dein Herz!
Wenn du es wüßtest,
Was bangen heißt in einsamen Nächten,
Umschauert vom Sturm, da niemand tröstet
Milden Mundes die kampfmüde Seele.
Wenn du es wüßtest,
Du kämest zu mir.
Wenn du es wüßtest,
Was leben heißt, umhaucht
von der Gootheit
Weltschaffendem Atem, zu schweben empor,
Lichtgetragen zu seligen Höhn,
Wenn du es wüßtest,
Du lebtest mit mir!
Cecilia
Si tú supieras
lo que es soñar con ardientes besos,
pasear y reposar con la amada,
mirándose a los ojos,
acariciándose y conversando,
si lo supieras,
¡me entregarías tu corazón!
Si tú supieras
del desasosiego en las noches solitarias
rodeado por la tempestad, porque nadie consuela
con palabras dulces al alma cansada de luchar.
Si lo supieras,
vendrías a mí.
Si tú supieras
lo que significa vivir envuelto en el hálito
creador de la divinidad,
flotando en el aire, llevado por la luz,
a extáticas alturas,
si lo supieras,
¡vivirías conmigo!
Traducción de Ruth Zauner

29
Nacida en Lituania, Violeta Urmana fue conocida primero como mezzosoprano, adquiriendo fama
internacional por su interpretación de papeles como Kundry en Parsifal o Eboli en Don Carlos, que
cantó, entre muchos otros, en casi todos los grandes teatros de ópera, con directores como Claudio
Abbado, Daniel Barenboim, Betrand de Billy, Pierre Boulez, Riccardo Chailly, James Conlon, James
Levine, Fabio Luisi, Zubin Mehta, Sir Simon Rattle, Donald Runnicles, Giuseppe Sinopoli, Christian
Thielemann o Franz Welser-Möst. Tras su debut en el Festival de Bayreuth como Sieglinde en Die
Walküre, su presentación como soprano tuvo lugar en 2002 interpretando Ifigenia en Aulide de Gluck,
bajo la dirección de Riccardo Muti, en La Scala de Milán. Desde entonces ha cantado como soprano
Maddalena en Andrea Chénier, las protagonistas de Ifigenia en Tauris, Norma, Macbeth, Aida, Tristan und
Isolde, La Gioconda, Tosca, Ariadne auf Naxos y La Wally, Leonora en La forza del destino, Elisabetta en Don
Carlos, Amelia en Un ballo in maschera y Odabella en Attila. En el campo del concierto y el recital, interpreta
un amplio repertorio, desde J.S. Bach hasta Alban Berg en todos los importantes centros musicales
de Europa, Estados Unidos y Japón. Ha grabado, La Gioconda, bajo la dirección de Marcello Viotti;
fragmentos de Tristan und Isolde y Der Götterdämmerung con Antonio Pappano; Azucena en El trovador de
Verdi con Riccardo Muti; Cuniza en Oberto, conte di San Bonifacio de Verdi con Sir Neville Marriner; la
Sinfonía n.º 9 de Beethoven con Claudio Abbado; La mort de Cléopâtra de Berlioz con Bertrand de Billy;
los Maeterlinck-Lieder de Zemlinsky y El ruiseñor de Stravinski con James Conlon; la Sinfonía n.º 2 de
Mahler con Kazushi Ono, así como Das Lied von der Erde y los Rückert-Lieder, bajo la dirección de Pierre
Boulez. También ha grabado un recital de Lieder, además de deuvedés de muchas de sus actuaciones
operísticas. Interpretó el papel de Kundry en la película de Tony Palmer La búsqueda del Santo Grial. En
2002 recibió en Londres el prestigioso galardón para cantantes de la Royal Philharmonic Society. En
2009 fue galardonada con el título de Cantante de Cámara de la Ópera de Viena.
Violeta Urmana
Soprano
XVII Ciclo de Lied
Recital V

31
Estudió piano en la Escuela Superior de Música de Múnich y en el Conservatorio Chaikovski de
Moscú. Estudió interpretación del Lied con Helmut Deutsch y Dietrich Fischer-Dieskau, y está desarrollando
una intensa carrera como solista, músico de cámara, acompañante vocal y profesor. Suele
acompañar, entre otros cantantes, a Dietrich Henschel, Juliane Banse, Jonas Kaufmann y Rachel
Harnisch. Colabora regularmente con Violeta Urmana, con quien ha actuado en Bruselas, Milán,
Graz, Estrasburgo, Londres, Barcelona, Amberes, París, en los Festivales de Múnich, Salzburgo y
Edimburgo, y en la Schubertiade de Schwarzenberg. Como músico de cámara y solista, le atrae
especialmente la música contemporánea: es el pianista del conjunto TrioLog y ha estrenado numerosas
creaciones mundiales en Odessa, Zagreb, Berlín y Madrid. A petición del compositor alemán
Hans Werne Henze, ha interpretado su obra completa para piano en Madrid, Génova, Roma, Milán,
Fráncfort y Hamburgo. Ha debutado con la Orquesta Filarmónica de Múnich y participado en varias
giras por Europa y Asia con su conjunto de cámara TrioLog, galardonado con el Premio de Cultura
de la Ciudad de Múnich. Es profesor en la Escuela Superior de Música y Teatro de Hannover y ha
impartido clases magistrales en Corea del Sur, España, Italia, los Países Bajos y Ucrania. Es conocido
por el público español desde 1998, cuando ganó el Premio Rosa Sabater a la mejor interpretación de
música contemporánea en el Festival Internacional de Jaén. Desde entonces, ha actuado en Madrid,
2001 (cuando interpretó toda la obra para piano de Henze), con conjuntos de cámara en el Auditorio
Nacional en 2000 y en recitales líricos con la famosa soprano lituana Violeta Urmana en el Gran
Teatro del Liceo de Barcelona en 2010. Recientemente ha participado en el Festival Internacional
de Música Contemporánea de Nicosia (Chipre) y ha ofrecido un recital con el bajo-barítono Johan
Reuter en la Ópera de Fráncfort.
Jan Philip Schulze
Piano
XVII Ciclo de Lied
Recital V
XVII Ciclo de Lied
Aviso Recital II
El Recital II del Ciclo de Lied se traslada del Lunes 20 de Diciembre de 2010,
al Lunes 16 de Mayo de 2011, a la misma hora, con un nuevo programa.
Serán validas las mismas localidades del día 20 de Diciembre de 2010
para el Recital del 16 de Mayo de 2011.
El Teatro siente las molestias que este cambio haya podido ocasionar
a todas las personas afectadas.
Angelika Kirchschlager
Mezzosoprano
Helmut Deutsch
Piano
NUEVO PROGRAMA
FRANZ SCHUBERT
An Silvia, D 891; Erlafsee, D 586; Gretchen am Spinnrade, D 118; Klärches Lied;
Florio, D 857, n.º 1; Frühlingsglaube, D 686; Versunken, D 715
GUSTA V MAHLER
Frühlingsmorgen; Verlorne müh; Das irdische Leben;
Rheinlegendchen; Lob des hohen Verstandes; Aus! Aus!
JOHANNES BRAHMS
Meine liebe ist grün, op. 106, n.º 4;
Über die Heide, op. 86, n.º 4; Versunken, op. 86, n.º 5;
Nachtwandler, op. 86, n.º 3;
O komme, holde Sommernacht, op. 58, n.º 4;
Der Gang zum Liebchen, op. 31, n.º 3;
Von ewiger Liebe, op. 43, n.º 1
FERENC LISZT
Im Rhein, im schönen Strome, S 272;
Vergiftet sind meine Lieder, S 289, n.º 3;
Es war ein König in Thule, S 278; Die drei Zigeuner, S 320;
Der du von dem Himmel bist, S 279
Recital VI
Bejun Mehta
Contratenor
Julius Drake
Piano
Próximo
Concierto
Lunes, 18 de Abril de 2011, a las 20:00 horas
Una velada de canciones románticas inglesas
Obras de Henry Purcell, Ralph Vaughan Williams,
Herbert Howells, Roger Quilter, Gerald Finzi,
Sir Lennox Berkeley, Sir Charles Villiers Stanford,
Ivor Gurney, Roger Quilter y Peter Warlock

La adquisición de localidades, en las Taquillas de todos los Teatros Nacionales en su horario habitual y a través de ServiCaixa
(902 332 211), de 8 a 24 horas, y en los terminales de ServiCaixa las 24 horas del día, todos los días del año.


XVII Ciclo de Lied
Teatro
de La Zarzuela
Director
Luis Olmos
Director musical
Cristóbal Soler
Gerente
Javier Moreno
Directora de producción
Margarita Jiménez
Director técnico
Fernando Ayuste
Jefe de prensa y comunicación
Ángel Barreda
Director de escenario
Eloy García
Directora de audiciones
Mercedes Castro
Coordinadora de producción
Noelia Ortega
Adjunto a la dirección técnica
José Helguera
Coordinador de construcciones
escénicas
Fernando Navajas
Coordinadora informática
Pilar Albizu
Secretaría de dirección
Lola San Juan
Maestros repetidores
Manuel Coves
Lilliam M.ª Castillo
Materiales musicales y documentación
Lucía Izquierdo
Caja
Antonio Contreras, Cajero pagador
Israel del Val
Gerencia
María Reina Manso
María José Gómez
Rafaela Gómez
Francisca Munuera
Manuel Rodríguez
Isabel Sánchez
Victoria Fernández
Coordinación abonos y taquillas
Victoria Vega
María Rosa Martín
Jefe de sala
José Luis Martín
Taquillas
Margarita Garzón
Rosario Parque
Alejandro Ainoza
Cristina González
Juan Luis González
Regidores de escenario
Rebeca Hall
Mahor Galilea
Regidor técnico
Juan Manuel García
Producción
Isabel Rodado
Mercedes Fernández-Mellado
Eva Chiloeches
Ayudantes técnicos
Jesús Benito
Luis F. Franco
Ricardo Cerdeño
Antonio Conesa
Francisco Yesares
Secretaría de prensa y comunicación
Alicia Pérez
Tienda del teatro
Javier Párraga
Maquinaria
Juan F. Martín, Jefe
Luis Caballero
Mariano Fernández
Alberto Vicario
Antonio Vázquez
Eduardo Santiago
Emilio F. Sánchez
Carlos Pérez
Antonio Walde
Alberto Luaces
Sergio Gutiérrez
Ulises Álvarez
Francisco J. Fernández Melo
José Veliz
Joaquín López Sanz
Raúl Rubio
Óscar Gutiérrez
Carlos Rodríguez
Ángel Herrera
José A. Vázquez
José Calvo
Francisco J. Bueno Deleito
Electricidad
Javier G.ª Arjona
Guillermo Alonso
Pedro Alcalde
Rafael F. Pacheco
Alberto Delgado
Ángel Hernández
Carlos Guerrero
Raúl Cervantes
José P. Gallego
Fernando García
Utilería
Vicente Fernández
Andrés de Lucio
David Bravo
Francisco J. González
Francisco J. Martínez
Carlos Palomero
Ángel Mauri
Pilar López
M.ª Pilar Arriola
Elba Sanz
Juan C. Pérez
Audiovisuales
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Álvaro Sousa
Jesús Cuesta
Manuel García Luz
Enrique Gil
Sastrería
María Ángeles de Eusebio
Isabel Gete
Roberto Martínez
Mercedes Menéndez
Resurrección Expósito
Peluquería
Esther Cárdaba
Sonia Alonso
M.ª Milagros Martínez
Caracterización
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Gemma Perucha
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Climatización
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Centralita telefónica
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Eduardo Lalama
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Concepción Maestre
Isabel Cabrerizo
Patronato
Fundación Caja Madrid
Presidente
Rodrigo de Rato Figaredo
Patronos
Enedina Álvarez Gayol
Juan José Azcona Olóndriz
Francisco Baquero Noriega
Pedro Bedia Pérez
Luis Blasco Bosqued
Carmen Cafranga Cavestany
Arturo Fernández Álvarez
José Manuel Fernández-Norniella
Jorge Gómez Moreno
Javier López Madrid
Guillermo R. Marcos Guerrero
José Ricardo Martínez Castro
Mercedes de la Merced Monge
José Antonio Moral Santín
Ignacio Navasqües Cobián
Jesús Pedroche Nieto
José María de la Riva Ámez
Estanislao Rodríguez-Ponga y Salamanca
Mercedes Rojo Izquierdo
Ricardo Romero de Tejada y Picatoste
Virgilio Zapatero Gómez
Secretario
Miguel Crespo Rodríguez
Director
Rafael Spottorno Díaz-Caro